EL ALA CONSERVADORA DEL PARTIDO NO QUIERE PERDER EL LIDERAZGO
Ultraderecha francesa busca sucesor de Le Pen
Marine, hija del líder histórico del Frente Nacional, es una de las candidatas
La sucesión de Jean-Marie Le Pen en el mando del ultraderechista Frente Nacional francés se abrió ayer con el lanzamiento de la campaña por la presidencia del partido, a la que optan la hija del histórico líder, Marine Le Pen, y el otro vicepresidente de la formación, Bruno Gollnisch.
Por delante quedan tres meses y medio de campaña antes de que los militantes, cuyo número nunca revela el partido, voten entre el 14 de diciembre y el 8 de enero próximos en un escrutinio que tendrá lugar por correo y cuyo resultado se conocerá el 16 de enero.
La votación pondrá fin a la era de Le Pen, el histórico líder que creó la formación de extrema derecha y le dio visibilidad, con un momento cumbre, la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2002, a la que llegó dejando fuera al candidato socialista.
A sus 82 años, Le Pen deja en herencia un referente europeo de la ultraderecha y un espacio político que le permite tener representantes en estamentos locales y en el Parlamento Europeo.
Al relevo opta su hija menor, la favorita para ganar la votación, que ha escalado peldaños en el partido de forma apresurada gracias a su apellido, pero también al empuje electoral que ha mostrado cuando se ha presentado a comicios.
A sus 42 años, Marine Le Pen aspira a modernizar el Frente Nacional, dotarle de una imagen más presentable que le permita obtener sufragios de más amplios sectores de la sociedad y crear una formación popular con mayores aspiraciones. Para ello, la hija de Le Pen evitó los temas polémicos que estigmatizaron la imagen de su padre, como la negación del holocausto judío.
Por su parte, Gollnisch es considerado el heredero natural de Le Pen, y lucha por frenar una tendencia que le señala como perdedor en la interna.
A sus 60 años, este profesor universitario –apartado de su puesto en 2005 por haber negado la existencia de cámaras de gas en los campos de concentración nazis– se ha ocupado en los últimos tiempos de la estructura internacional del partido, lo que le ha alejado del aparato y eso debilita su posición frente a una Marine Le Pen que, con el apoyo de su padre, no ha parado de colocar a fieles en los puestos claves de la organización. Sin embargo, los analistas no descartan que Gollnisch pueda dar una sorpresa entre las bases de un partido muy tradicionalista que pueden rechazar el cambio de imagen que representa la hija del líder histórico. (EFE)
Ultraderecha francesa busca sucesor de Le Pen
02/Sep/2010